La fertilización


    Una fertilización adecuada es fundamental para mantener el césped sano; sin embargo, la sobrefertilización puede debilitar el césped causándole un crecimiento excesivo y suculento.

    Se distinguen tres tipos básicos de fertilizantes para césped: sintéticos o de pronta liberación, naturales y orgánicos o de lenta liberación. También existe un híbrido de lenta liberación que combina ingredientes sintéticos y naturales.

    Para un césped regular y moderado se debe utilizar una mezcla de fertilizantes de efecto inmediato (nitrato de amonio, sulfato de amonio o urea) y fuentes de nitrógeno de lenta liberación como urea con revestimiento de sulfuro, formol, compuestos IBDU o fertilizantes orgánicos. Se debe evitar el uso de grandes cantidades de fertilizantes de efecto inmediato, ya que provocan un crecimiento muy rápido en un breve periodo de tiempo.

    Independientemente del fertilizante que utilicemos, debemos habituarnos a fertilizar de forma rutinaria. Lo ideal es abonar el césped una vez en primavera, justo cuando la hierba empieza a crecer con fuerza, y otra vez al finalizar el verano o al comenzar el otoño. Cuando se abona en otoño, no se obtiene el verde instantáneo que se consigue en la primavera, pero sí se mantendrá el césped sano, pues la hierba podrá almacenar las reservas de alimento para los meses de invierno que luego irá sacando cuando comience a crecer en la primavera.

     

    Aireación

    La aireación es una de las medidas que más se pasan por alto en el cuidado del césped. La aireación ayuda a mejorar la salud del césped, sobre todo en aquellos casos en los que han estado descuidados o compactados durante años. La aireación ayuda a abrir el terreno, permite un mayor movimiento del agua, del fertilizante y del aire aumentando la velocidad de descomposición de los recortes de hierba y potencia el crecimiento de las raíces. En los centros para el cuidado del césped se pueden alquilar o comprar máquinas de aireación. Puede que el césped no tenga buen aspecto después de haber sido aireado, pero sólo mediante el riego regular, la fertilización y una nueva siembra no se recuperará nunca.